El Masaje Metamórfico

9 04 2013

El Masaje metamórfico es una terapia que se aplica en los pies, las manos y la cabeza.

Esta técnica nos conecta con los nueve meses vividos en el seno materno y los tres previos a la concepción, llevándonos a descubrir nuestro propósito en la vida y favoreciendo que nuestra energía fluya libremente. Es por ello que también se llama terapia prenatal o masaje de la transformación.

El masaje metamórfico consiste en un hacer toques y roces de forma suave e intuitiva, en los pies, las manos y la cabeza. En ellos se reflejan una expresión completa de quienes somos, nuestras memorias y nuestras posibilidades.

Un despertar poderoso

Acompañamos a la persona a despertar su sabiduría interna para liberar energía y memorias estancadas, y de esta forma, sanar el cuerpo, las emociones, la mente y el espíritu.

En un espacio de escucha, y de recepción total de la persona, se crea una conexión profunda que hace posible la liberación. Una vez que se produce un desbloqueo energético, se libera una nueva energía de vida donde nacerán nuevas posibilidades.

Dependiendo de tu momento vital, con la técnica metamórfica encontrarás paz, serenidad, inocencia, amor o energía renovada, que el cuerpo utilizará para sanar una enfermedad, mejorar tus condiciones de vida, tus relaciones, tu autoestima, etc.

Este masaje nos ayuda a descubrirnos, a descubrir nuestro gran potencial, transformando la enfermedad en salud, encontrando nuestro propósito en la vida y hallando serenidad y calma en nuestro interior, en nuestra mente. Un silencio que nos permite escuchar a nuestro ser y, de este modo, conocer nuestro camino.

Mediante suaves caricias (aunque a veces no es necesario rozar), en zonas concretas de pies, manos y cabeza, el masaje metamórfico nos ayuda a este despertar interior y a recordar la constante capacidad de regeneración de todo nuestro cuerpo.

Acompañado de agradable música, la sesión es relajante y agradable. Está indicado en personas de todas las edades, en especial a:

– cualquier persona que quiera encontrar serenidad, viviendo en paz y armonía.
– embarazadas.
– depresión, insomnio.
– inseguridad, estrés.
– enfermos de fibromialgía.
– hernias y otros tipos de patología en columna.
– cualquier persona enferma tanto física como psicológica y a sus cuidadores.
– Niños y bebés con problemas, así como sus familiares y cuidadores o educadores.

Todos tenemos un gran potencial dentro de nosotros, sólo tenemos que recordarlo.

El Masaje Metamórfico, o Terapia Prenatal y Metamorfosis, fue creado por el naturópata y reflexólogo británico Robert St. John a mediados de los años 60, quien descubrió la existencia de un mapa psicológico del ser humano, reflejado en el pie, bajo el mapa de los puntos de la reflexología podal.

La técnica metamórfica se basa en que la vida consciente se inicia desde la gestación. En cuanto una célula es creada, ya posee una conciencia elemental. Cuando se forma la primera célula, durante el período de gestación (los nueve meses que transcurren entre la concepción y el nacimiento) se establecen todas nuestras estructuras físicas, mentales, emocionales y de comportamiento.

En el masaje metamórfico las principales zonas psicológicas están determinadas por el “Padre” y la “Madre”. Entre ambas zonas se extiende el mapa reflejo del período de gestación. La zona del “Padre” corresponde al momento de la concepción, y la zona de “la Madre” al momento del nacimiento.

Así, nuestra vida, a partir del nacimiento, se basa en este período prenatal y recibe una gran influencia de su parte. Durante los nueve meses de gestación nos vemos sometidos a la influencia de innumerables factores diferentes: la forma de ser de nuestros padres, el entorno cultural y físico en el que viven, la etapa de evolución que el hombre ha alcanzado, unidos a influencias cósmicas de carácter inmaterial. Todos estos factores dan forma a los patrones de nuestra vida y quedan establecidos durante dicho período.

La imagen de la Metamorfosis es la del gusano que se transforma en mariposa; es la liberación del espíritu que deja su envoltorio en la tierra. Es el nacimiento a una nueva realidad. 

La Técnica Metamórfica, proporciona un estado de relajación y bienestar que induce al equilibrio, por lo que su aplicación y práctica es aconsejable para cualquier persona.

Origen de la Técnica de Masaje Metamórfico

Robert St. John desarrolló la técnica a partir de la Reflexología Podal. Investigando sobre los mapas de los puntos reflejos de los pies, llegó a la conclusión que en algunas zonas, generalmente a lo largo de la cara interna lateral del pie (que correspondería a la columna vertebral), los efectos producidos por la terapia no sólo eran de carácter físico sino que también eran de tipo emocional y psicológico.

Siguiendo con su investigación, relacionó esta zona con el Esquema Prenatal y Observó que a partir del momento de la concepción, el cigoto (célula resultante de la fusión óvulo-espermatozoide) crecía en dirección longitudinal (céfalo-caudal) y estableció así su correspondencia con la columna vertebral.

Comprobó que todos los acontecimientos producidos a lo largo de la gestación, quedaban registrados en la misma y que trabajando las zonas reflejas, correspondientes a la columna vertebral, se producía un desbloqueo que beneficiaba a los pacientes con problemas de tipo emocional. Se da por sentado, que cualquier estímulo exterior durante el embarazo puede afectar al feto de forma física o psíquica.

Un temor consciente o inconsciente, un estado de ansiedad de la madre, puede producir posteriormente una serie de disfunciones en el niño, estableciéndose patrones de conducta que pueden persistir durante toda la vida.

Cómo realizar el masaje metamórfico

Su práctica es muy sencilla. Consiste en realizar unos pases con los dedos de la mano, en la cara lateral interna del pie, desde la parte superior del dedo gordo, en la esquina de la uña, hasta el talón y viceversa.

De vez en cuando, al llegar al talón, se rodea el empeine hasta pasar por el hueso externo de tobillo y se retrocede hasta alcanzar de nuevo el talón. Se repite la operación en el otro pie.

En éste recorrido, el practicante estimula la Glándula Pineal, situada en la esquina superior de la uña. La Glándula Pituitaria, esquina inferior de la uña.

El Punto de la Concepción, situado en la 1ª articulación del dedo gordo del pie y que también corresponde a la 1ª vértebra cervical. Sigue su recorrido por el arco del pie, pasando por diversas fases del Esquema Prenatal , hasta llegar al punto de Animación, en el centro del arco, situado entre el hueso cuneiforme interno y los naviculares.

Finalmente, llega al talón y allí hasta la inserción del tendón de Aquiles, donde se sitúa el punto del Nacimiento.

En las manos el procedimiento es el mismo. Se inicia en la esquina superior de la uña del pulgar, bajando por la parte externa, hasta llegar a la muñeca y se inicia el regreso hacia la parte superior del pulgar. Ocasionalmente, se rodea la muñeca y se repite el recorrido. Realizar la misma operación en la otra mano.

Para la cabeza, el practicante se sitúa detrás del paciente sentado. Con ambas manos, alternándolas, empieza un recorrido que se inicia en la parte superior de la cabeza, en la fontanela, y llega hasta la base del cráneo siguiendo una línea central.

De vez en cuando, sigue un recorrido que va desde los huesos mastoides, pasando por detrás de las orejas y siguiendo el reborde occipital, hasta el centro de la base del cráneo, donde se encontrarán ambas manos.

Aquí los movimientos habrán de ser especialmente suaves ya que la cabeza es muy sensible. También en éste caso se recomienda el silencio, para que el paciente pueda concentrarse más en sus sensaciones.

Los efectos producidos son diferentes en cada paciente. A veces, éstos son inmediatos, notándose mejoría tanto a nivel físico como emocional. En otros casos, se producen paulatinamente y afectan incluso al entorno de ésta persona.

Así pues, aplicando la Técnica Metamórfica sobre pies, manos y cabeza, desbloquearemos y equilibraremos la energía vital, promoviendo el principio de auto-curación que todos los seres vivos poseen.

Con el distanciamiento, el terapeuta consigue que la energía fluya hacia donde sea más necesaria, sin plantearse preguntas de ningún tipo. No importa tanto la enfermedad, como la posibilidad de que el paciente llegue a ser consciente del problema que la provocó. De esta manera se llega a la comprensión y a la aceptación, y por lo tanto, al equilibrio que dará paso a la curación.

Estamos trabajando fuera del Tiempo y del Espacio. Porque desde el presente podemos modificar el pasado. El momento de la concepción siempre es el momento presente, el aquí y ahora.

Consejos para realizar el masaje metamórfico

Su simplicidad hace accesible su practica a cualquier tipo de persona. No importa en absoluto que el practicante sea consciente de su acción. Quizá, incluso sea deseable, porque entonces es mayor su desapego.

Es especialmente recomendable para personas con minusvalías tanto físicas como psíquicas (parálisis cerebral, autismo, síndrome de Down, etc.) También en cuadros depresivos, fobias, trastornos y desequilibrios emocionales.

Los niños son muy sensibles a esta terapia, siendo sus efectos mucho más evidentes. En casos de hiperactividad se ha comprobado su eficacia. Hemos de dejar que sean ellos los que marquen las pautas de frecuencia y duración de la práctica.

En enfermos terminales, ayudaremos a la aceptación del tránsito que están a punto de emprender. Pero, de todos los tratamientos, el más emocionante es el que recibe la mujer embarazada.

Mapas del Masaje Metamórfico

Su localización la encontramos a lo largo de la línea de reflejo de la médula espinal, en el borde interno de ambos pies (muy cerca del reflejo de la columna vertebral en la reflexología podal). Consideradas en todo su recorrido nos encontramos con el siguiente mapa:

PRECONCEPCIÓN
Período durante el que atraemos todo un conjunto de influencias, materiales e inmateriales. Se halla situado en un plano mas allá del tiempo y del espacio.

CONCEPCIÓN
Momento de la formación de la primera célula embrionaria. Corresponde a la “zona del Padre” y al inicio de la columna cervical, en el mapa de la reflexología podal. Se localiza en la articulación falángica del pulgar.

COMPROMISO CON LA VIDA
Área que corresponde a la primera etapa de la “Postconcepción”, en la que el nuevo ser que deviene, “decide” durante esta etapa si se compromete con su gestación. (En reflexología corresponde al área de la septima cervical o “halux valgus” en el pie). Es momento de darse, en algunos casos, abortos espontáneos, lo cual nos indica que el nuevo ser no quiere continuar su proceso de gestación, por el momento.

POSTCONCEPCIÓN
Período que transcurre hasta la semana 18ª de gestación. El nuevo cuerpo se forma completamente, aún en miniatura. El alma sólo va descendiendo paulatinamente en sus envolturas terrenales, que se van formando en el seno de la madre elegida.

ANIMACIÓN
Aquí se halla aproximadamente el punto medio de la gestación, entre las semanas 18ª y 22ª, en un desarrollo regular. El alma desciende un nuevo paso en el feto, y comienza a interaccionar con la madre y su entorno. Comienzan los movimientos, que pueden sentirse a través del vientre materno.

PRENACIMIENTO
Desde la semana 22ª hasta el momento del parto, aproximadamente entre las semanas 38ª y 40ª, dependiendo de cada caso.

Durante este período el nuevo ser, se prepara para su nacimiento a la vida independiente.

NACIMIENTO
Este área coincide con la “zona de la Madre”, que comprende el tendón de Aquiles y los bordes del talón.

Duración del masaje metamórfico
La duración del tratamiento la determina el propio paciente, quien dirige su terapia. Añadimos al trabajo de los pies el de manos y cabeza, masajeando en ellas igualmente, las líneas “prenatal” y del “cambio”.

Los pies se relacionan con el movimiento; así cuando sentimos que el paciente comienza a “movilizarse interiormente” añadimos el masaje de manos y cabeza, dividiendo la hora de sesión en tres partes (40, 10 y 10 minutos).

Las manos representan la capacidad de actuación, y la cabeza los esquemas de pensamiento que utilizamos.

Con el trabajo del Masaje Metamórfico ayudamos a la “Fuerza de Vida” del paciente a iniciar el movimiento de cambio, que se expresará en lo que pensemos y hagamos, a partir de entonces. En los pies se refleja el ser humano completo, y desde ellos podemos inducir cambios globales.

Aprendemos a “leer” aspectos de la persona con la que trabajamos, por ejemplo ante arcos plantares sobrealzados, nos indicarán una tendencia de la persona a “no tomar tierra”; mientras que el “arco vencido” de un pie plano nos indicará la tendencia de una excesiva caída en la gravedad.

También nos fijaremos en el estado de los dedos, uñas, durezas, humedad de la piel, circulación periférica, etc. Todo ello nos va a servir de referencia pero sin apegarnos, para no condicionar nuestra actitud de entrega a la necesidad del paciente, ni menos de extraer conclusiones “simplistas” de su estado, basándonos en estas observaciones.

Robert St. John nos dice que la estructura mental de la persona se manifiesta en el armazón óseo, la vida emocional se halla relacionada con el estado de músculos y órganos, mientras que los fluídos corporales nos hablan de la dirección que imprimimos a nuestras emociones.

Todo ello nos resulta de ayuda, así como la observación de su forma de andar, de moverse, pero sobretodo atenderemos a lo que nos diga, es decir, a su expresión consciente por medio de la palabra, sin emitir juicios ni dejarnos llevar por condicionamientos, propios o ajenos.

También existen algunos terapeutas que han desarrollado su propia forma de trabajo con este Masaje, combinándolo con recorrido de la columna o equilibramiento de chakras.

Fuente: Internet

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Reflexiones sobre la crianza de los hijos

6 01 2013

Bonito libro y reflexión:

Pintará los soles de su camino.

http://issuu.com/angelga/docs/pintar__los_soles_en_su_camino?mode=window&backgroundColor=%23222222

Espero que os guste.